República Dominicana conmemora este 15 de julio el 149 aniversario del fallecimiento de Juan Pablo Duarte, Padre de la Patria y figura esencial de la independencia nacional. Duarte murió en Caracas, Venezuela en 1876. Esto fue tras largos años de exilio, marcados por su lucha incansable en favor de la libertad y la soberanía dominicana.
El prócer Juan Pablo Duarte dedicó su vida a la causa independentista, oponiéndose al dominio haitiano. Gracias a sus esfuerzos, se consolidó como el principal ideólogo y fundador de La Trinitaria, la sociedad secreta creada en 1838. Esta sociedad articuló la gesta del 27 de febrero de 1844. Su visión estaba centrada en la construcción de un Estado soberano, democrático y justo. Ha sido pilar de la identidad nacional dominicana.
Durante este aniversario luctuoso, distintas provincias del país han organizado actos conmemorativos. Se han realizado misas, desfiles cívicos y depósitos de ofrendas florales en monumentos erigidos en su honor. Autoridades gubernamentales, representantes militares, estudiantes y organizaciones sociales han resaltado la vigencia de su legado. Además, han subrayado su honestidad, su vocación de sacrificio y su amor inquebrantable por la patria, enseñanzas de Juan Pablo Duarte.
Fortalecer la identidad nacional
En sus intervenciones, los oradores han hecho un llamado a fortalecer la identidad nacional y los valores cívicos. Esto se realiza como forma de honrar la memoria de Duarte. En un contexto de desafíos sociales y políticos, se insiste en la necesidad de cultivar el compromiso ciudadano, la transparencia y la solidaridad. Estos son los principios que guiaron la vida del prócer, Juan Pablo Duarte.
A casi siglo y medio de su partida física, Juan Pablo Duarte sigue siendo el referente moral de la dominicanidad. Sus ideales de soberanía, justicia y unidad nacional continúan inspirando a las generaciones actuales a construir un país más digno, democrático y solidario.
Juan Pablo Duarte no solo fue quien liberó la independencia dominicana. Sino que también dejó un gran legado que perdurará toda la vida en la República Dominicana.