Physical Address
304 North Cardinal St.
Dorchester Center, MA 02124
Physical Address
304 North Cardinal St.
Dorchester Center, MA 02124


El oficialismo en El Salvador aprobó una polémica decisión.
Por amplia mayorÃa, el Congreso del paÃs centroamericano avaló el jueves una drástica reforma constitucional que permite la reelección presidencial indefinida.
Este cambio también extiende el perÃodo presidencial de cinco a seis años y elimina la segunda vuelta en las elecciones.
La reforma obtuvo el apoyo de 57 de los 60 parlamentarios del Congreso, cuya mayorÃa está conformada por miembros del partido de Bukele, Nuevas Ideas.
Según la diputada oficialista Ana Figueroa, la intención es “darle el poder total al pueblo salvadoreño” e igualar las condiciones que ya existÃan para otros cargos de elección popular con las del presidente.
Sobre la extensión del perÃodo presidencial, Figueroa afirmó que se busca “una mayor estabilidad”, “seguridad polÃtica y jurÃdica” y “reducir costos”.
No obstante, la diputada opositora Marcela Villatoro, del Partido ARENA, dejó ver su rechazo a la reforma cuando durante la sesión parlamentaria levantó un letrero que decÃa “este dÃa murió la democracia”, y expresó a la prensa que la ley fue aprobada “sin consulta, de forma burda y cÃnica”.
En una lÃnea similar se expresó Claudia Ortiz, de la agrupación polÃtica VAMOS.
“[Las reformas solo buscan] perpetuar a un pequeño grupo en el poder y seguir acumulando recursos y seguir acumulando poder y dejando a la gente cada vez más pobre. Esta historia se ha contado muchas veces en muchos paÃses del mundo”, sostuvo.
La ley, además, dispone que el actual perÃodo presidencial de Nayib Bukele, que empezó en 2024 e iba hasta 2029, terminará anticipadamente el 1 de junio de 2027.
En 2027, entonces, habrá nuevas elecciones presidenciales y serán, en este caso, concurrentes: es decir, ocurrirán al tiempo que las elecciones legislativas y las elecciones locales.
Bukele no ha emitido expresiones sobre el cambio constitucional.

Fuente de la imagen,MARVIN RECINOS/AFP via Getty Images
Recibe el mejor contenido de BBC News Mundo en tu celular
SuscrÃbete aquÃ
Fin de WhatsApp
La reelección presidencial indefinida, para expertos en la materia, puede deteriorar la democracia en tanto pone en riesgo la alternancia en el poder.
Nayib Bukele se reeligió como presidente de El Salvador en febrero de 2024 con el 82.8% de los votos, a pesar de que la Constitución del paÃs prohibÃa expresamente la reelección.
Para ello, el mandatario contó con el apoyo de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, conformada en su mayorÃa por jueces favorables a él, que dispuso que el mandatario sà podÃa reelegirse.
Organizaciones no gubernamentales han denunciado en los últimos meses una escalada en la represión de las voces crÃticas con Bukele en el paÃs y citan como ejemplo de ello la detención de los abogados y activistas Ruth López y Enrique Anaya.
“El dÃa antes de las vacaciones, sin debate, sin informar a la ciudadanÃa, en una sola votación legislativa, cambiaron el sistema polÃtico para permitir que el presidente se perpetúe en el poder indefinidamente y sigamos el camino trillado de los autócratas”, dijo a Reuters Noah Bullock, de la organización de derechos humanos Cristosal, cuyos miembros dejaron El Salvador recientemente y se exiliaron.
Por su parte, la directora para las Américas de Human Rights Watch, Juanita Goebertus, expresó previo a la aprobación del proyecto: “Están recorriendo el mismo camino que Venezuela. Empieza con un lÃder que usa su popularidad para concentrar poder, y termina en dictadura”.

Fuente de la imagen,Getty Images
Bukele inició su primer mandato en 2019.
Su carrera polÃtica fue catapultada por una guerra contra las pandillas que le permitió reducir drásticamente el número de homicidios en tres años tras la implementación de un estado de emergencia que ha colocado al paÃs entre los más seguros del mundo.
Sin embargo, sus métodos han sido enormemente criticados por organizaciones de derechos humanos.
La administración de Bukele es acusada de la detención de decenas de miles de personas sin tener pruebas suficientes de que tengan vÃnculos con las pandillas, y tampoco se les ofrece un juicio justo.
Además, se señala que en sus centros de detención, como el CECOT, la cárcel de máxima seguridad del paÃs, se viven condiciones de abuso.
El mandatario ha dicho que la emergencia continuará el tiempo que sea necesario y en reiteradas ocasiones ha rechazado las crÃticas.
“¿Sabe qué? Me tiene sin cuidado que me llamen dictador. Prefiero que me llamen dictador a ver cómo matan a los salvadoreños en las calles o recibir reportes de cuántos muertos llevamos al dÃa”, dijo en un discurso a la nación el pasado enero.