KATMANDÚ.- Las autoridades nepalíes confirmaron haber recuperado 332 cuerpos tras la devastadora riada registrada en la frontera con el Tíbet.
Advirtieron que la cifra de víctimas y desaparecidos podía aumentar significativamente en las próximas horas a medida que los equipos de rescate accedían a los puntos más aislados.
El número total de desaparecidos fue cifrado en 1,500, entre ellos 517 turistas extranjeros, cuatro españoles según el Ministerio de Exteriores. Según el último balance, las autoridades rescataron con vida a 445 personas en las últimas horas, entre ellas 27 extranjeros.
La zona afectada era un lugar de peregrinaje y de aficionados a la montaña con mucho flujo de turismo. La riada arrasó con todo: «No queda nada construido por el hombre», afirmó el responsable de una empresa de turismo local.
ORIGEN DE LA TRAGEDIA
Una masiva riada de lodo golpeó con fuerza el distrito de Rasuwa, en la provincia nepalí de Bagmati, y el colindante condado de Gyirong, en la región autónoma del Tíbet, con imágenes de cámaras de seguridad que mostraron cómo pequeños pueblos, embalses y puentes quedaron completamente arrasados.
El informe técnico de la NTB señaló que el desbordamiento de los ríos Bhote Koshi y Trishuli arrasó las riberas a su paso por los distritos de Rasuwa, Nuwakot, Dhading y Gorkha, donde agencias de viajes, guías locales y autoridades siguieron cruzando datos para dar con el paradero de las excursiones que transitaban la zona.












