Jesús Madé, nativo de San Cristóbal, está señalado como el prospecto número uno de las Grandes Ligas. Pertenece a los Cerveceros de Milwaukee, los campeones mundiales.
Con seis pies y una pulgada, puede jugar con destreza y seguridad la intermedia, el short y la tercera.
Con los Tigres del Licey, la estampa de Madé como jugador élite está avalada por 44 turnos, 7 anotadas, 14 hits, un doble, un jonrón (en su primer turno), 7 impulsadas y promedio de .318.
El béisbol surgió como una manera de demostrar la superioridad de unos hombres sobre otros; se compite contra uno mismo o contra los demás.
El joven puede ser pieza clave para sellar un triunfo con su bate, su defensa o su velocidad.
BATEADOR FANTASMA: El 11 de noviembre de 1996, los Leones del Escogido derrotaron a las Estrellas Orientales con pizarra de dos carreras por una. Así de sencillo, el resultado no tiene nada de raro ni de extraordinario. Pues no, este juego tiene un elemento raro y ocurrió en el octavo inning, cuando les tocó batear a los melenudos. La dirigencia de los Leones anunció que pondría un emergente por Sergio Méndez, pero el bateador nunca se presentó al pentágono y el árbitro principal, Jeffrey Patterson, cantó tres strikes seguidos y ponchó al bateador fantasma.














