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El 8 de abril de 2025 quedará marcado en la historia como el día en el que una tragedia marcó a cientos de personas en República Dominicana, sin importar su procedencia familiar, patrimonio económico o dedicación profesional.
Empresarios, comunicadores, artistas y expeloteros fueron algunas de las personalidades que se encontraban dentro de la discoteca Jet Seta las 12:44 de la madrugada, momento exacto en el cual ocurrió el desplome.
Precisamente,la historia del diputado Carlos Gil es una muestra de esto, luego de que sobreviviera junto a su esposa al colapso de la infraestructura, pero lamentando la muerte de Julio César Valera, un colaborador que le acompañaba esa noche y no pudo salir de la penosa lista que concluyó con 236 fallecidos.
Un año después, el legislador todavía agradece a Dios por haber permitido su salida de la discoteca en el momento preciso para mantenerlo con vida. Sin embargo, lamenta que 365 días después los propietarios del Jet Set, Antonio Espaillat y Maribel Espaillat, aún no hayan recibido una “ejemplar condena”.
“Esos niños huérfanos que hoy quedan desprotegidos (porque) el Estado no ha sido capaz de en un año dar una ejemplar condena contra estas personas que fueron indolentes”, expresó Gil durante la sesión ordinaria de la cámara baja realizada el pasado martes.
Gil entiende que la caída del reconocido centro de diversión fue causada por la “negligencia de los propietarios que hoy en día se pasean por la justicia burlándose de cada una de las víctimas”.
“A pesar de que sabían que ese techo estaba muy deteriorado, a pesar de que cada vez que había una fiesta caía agua, arena… ya eso estaba dando un aviso y a pesar de eso permanecía esa discoteca abierta”, deploró el representante de la provincia Santo Domingo.
0.Casi tres meses después de registrada la tragedia, el legislador reapareció en los pasillos del Congreso Nacional utilizando muletas para poder caminar, ya que aún permanecía adolorido por las heridas que le causaron los escombros de la edificación.