Arribando a Los Ángeles Dodgers tras su canje desde los Detroit Tigers, el lanzador Tarik Skubal fue cuestionado sobre el rol que tiene su nuevo equipo de cara a lo que se estima, será un parón de actividad y un potencial paro patronal para la temporada 2027 de MLB.
Aun con los gastos más altos de la liga junto a New York Mets, Los Dodgers siguieron agregando talento caro con la adquisición de Skubal, en busca de un tricampeonato que los pondría como el equipo más exitoso en Grandes Ligas desde aquella dinastía de los New York Yankees al final del siglo anterior.
“Todos los equipos podían hacer un canje por mí”, dijo Skubal. “No simpatizo con aquellos que culpan a Los Dodgers por lo que han hecho. Es una organización ganadora. No simpatizo con gente que se queja porque Los Dodgers hacen las cosas bien”, continuó.
Aficionados, analistas y —quizás más importante— dueños de otros equipos, suman quejas sobre las prácticas de Los Dodgers desde hace años. Éstas no solamente los posicionan para ganar año tras año, sino que, de acuerdo con los que se han quejado, emplean tácticas que no son sostenibles a largo plazo para que el deporte mantenga su equilibrio competitivo.
Dinero diferido
Los Dodgers deben más de dos mil millones de dólares a sus jugadores de aquí hasta el año 2047. Eso incluye 680 millones de dólares a Shohei Ohtani, que se pagarán entre 2034 y 2043, 115 millones para Mookie Betts hasta 2044, 66 millones para el lanzador Blake Snell hasta 2046, 57 millones para Freddie Freeman hasta 2040, y 50 millones para Will Smith que se terminarán de pagar hasta 2043, entre otros.
Aunque la práctica es hasta cierto punto común en MLB, ningún otro equipo tiene una cantidad tan elevada de dinero diferido como Los Ángeles. El hecho de esparcir el dinero más allá de la vida útil del contrato permite que Los Dodgers puedan contratar a jugadores talentosos hoy y mantener los salarios de la temporada actual relativamente bajos.
Cuando se completó el canje por Skubal, insiders de Grandes Ligas reportaron que los dueños de los demás equipos estaban felices por la decisión, ya que esto daría otro argumento para intentar implementar un tope salarial, algo que se ha resistido en la historia de la liga, a pesar de que otras ligas importantes de Estados Unidos como la NFL, NBA y NHL lo han hecho ya durante décadas.
La falta de un tope salarial ha permitido que los contratos de los jugadores de MLB excedan los de otras ligas y deportes. Ohtani cobrará 700 millones de dólares con Los Dodgers, mientras que Juan Soto se llevará 765 millones de dólares con los New York Mets durante las próximas 15 temporadas.
Un tope salarial haría que ese número se reduzca casi de forma inmediata, ya que los clubes tendrán que pensar en distribuir el dinero de forma más inteligente para armar un equipo competitivo dentro del esquema nuevo. Evidentemente, los jugadores no están de acuerdo con la idea de un tope salarial, por lo que será el tema central de las negociaciones que se darán tras el final de este año.











