SANTO DOMINGO.- El presidente Luis Abinader estimó que los subsidios estatales a los combustibles superarán los RD$40,000 millones al cierre de 2026, tras informar que el Gobierno había destinado más de RD$33,807 millones a estas ayudas hasta septiembre, para amortiguar el impacto de las alzas internacionales de los hidrocarburos sobre la economía dominicana.
Durante su participación en el programa La Agenda Semanal, el mandatario defendió la política de subsidios como un mecanismo para contener las presiones sobre los precios, proteger el poder adquisitivo de las familias y reducir los efectos de las crisis internacionales en el costo de la vida.
Explicó que las fluctuaciones de los mercados internacionales, agravadas por conflictos geopolíticos como la guerra entre Rusia y Ucrania y el conflicto con Irán, han obligado al Estado a implementar medidas para mitigar las consecuencias de los aumentos en los combustibles y otras materias primas.
AYUDAS PARA CONTENER EL COSTO DE LA VIDA
Abinader sostuvo que los subsidios a los hidrocarburos forman parte de las medidas coyunturales que aplica el Gobierno para evitar que las variaciones de los precios internacionales se traduzcan en mayores presiones económicas para los hogares y los sectores productivos.
El gobernante señaló que estas intervenciones buscan amortiguar los efectos de las crisis externas sobre la economía nacional y contribuir a la estabilidad de los principales indicadores sociales.
SUBSIDIOS SOCIALES Y AGRÍCOLAS
Además de las ayudas a los combustibles, el presidente destacó los subsidios permanentes canalizados a través del Gabinete de Política Social y el programa Supérate, mediante iniciativas como Aliméntate, Bonoluz y Bonogás, así como las asistencias dirigidas a familias con niños y niñas con discapacidad o condiciones especiales.
Indicó que Aliméntate beneficia actualmente a cerca de 1.5 millones de familias. Precisó que el monto de la transferencia pasó de aproximadamente RD$825 para unas 800,000 familias a RD$1,650, con una ampliación tanto del valor de la ayuda como de la cantidad de hogares beneficiados.
También mencionó los subsidios agrícolas aplicados durante períodos de encarecimiento de insumos esenciales, como la urea, utilizada en la fabricación de fertilizantes, cuyos precios llegaron a registrar incrementos de entre un 30 % y un 40 % durante las crisis internacionales.
Explicó que esa asistencia procuraba facilitar el acceso de los pequeños agricultores a los fertilizantes y evitar consecuencias negativas sobre la producción agrícola y los precios de los alimentos.
El presidente indicó que el subsidio a la urea dejó de aplicarse tras la estabilización de sus precios, mientras que el Gobierno mantiene el apoyo al trigo debido a las variaciones del mercado internacional.











