Los abogados de Dalma y Gianinna Maradona, hijas de Diego Armando Maradona, pidieron este miércoles en sus alegatos de cierre del juicio por la muerte del exfutbolista penas de entre diez y quince años de prisión para tres de los médicos imputados e incluyeron en su acusación al psicólogo Carlos Díaz, para quien otras querellas pidieron la absolución.
Los abogados de las hijas mayores del ‘Diez’ expusieron durante cinco horas, en lo que ha sido el alegato más extenso del juicio hasta el momento y el quinto y último de las partes querellantes.
Fernando Burlando, uno de los abogados de las hijas, se refirió al juicio como «una gran cita con la historia«
Dijo ante el tribunal: «Lo que ustedes decidirán en este juicio quedará sin ningún tipo de duda marcado a fuego en la memoria colectiva de esta y varias generaciones más».
«Mataron a un héroe mitológico, a un guerrero capaz de ir y volver del olvido y de la muerte cuando lo deseaba. Y lo hicieron obviamente de una manera muy cobarde. Aprovechándose sobre todo de la vulnerabilidad de su salud, agravándola hasta el límite de la muerte misma”, añadió.
Los abogados pidieron, por el delito de homicidio simple con dolo eventual, quince años de prisión para el médico de cabecera Leopoldo Luque, doce años para la coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini, y diez años para la psiquiatra Agustina Cosachov, penas más elevadas que las solicitadas por la Fiscalía.
También solicitaron para todos ellos la inhabilitación profesional por diez años.
Para el jefe de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón pidieron cuatro de prisión y seis meses de prisión y nueve años de inhabilitación, por el delito de homicidio culposo.
Al igual que la Fiscalía y el resto de las querellas, pidieron la absolución del médico clínico Pedro Di Spagna, mientras que marcaron su diferencia con respecto a la postura de dos de las querellas al solicitar que se condene al psicólogo Carlos Díaz a cinco años de prisión y diez de inhabilitación por homicidio culposo.











