a Fundación Primero Justicia calificó como un grave atentado a la independencia y legitimidad del Sistema de Justicia las presiones de que son objeto jueces de la Suprema Corte de Justicia para renuncien a sus cargos, para nombrar en su lugar a acólitos y relacionados al poder de turno, lo que manifiesta la intención de configurar un blindaje judicial mas allá del 2028, lo cual es catastrófico para el Estado de Derecho y el Clima de inversiones”,.
Se trata de una contra reforma judicial, retrotrayéndonos a la décadas de los 90, donde la Justicia se encontraba en manos de parcelas políticas y económicas del Partido oficialista, lo cual acabaría inclusive con la estabilidad del Poder Judicial, donde los Jueces de Carrera se verían privados de optar a ser ascendidos a Jueces de la Suprema, pues sus méritos y sacrificio no seria tomados en cuenta, sino su inclinación política y económica.









