SINGAPUR.- La economía mundial enfrenta un escenario marcado por varios factores de presión que podrían complicar el crecimiento durante los próximos años. La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, llamó a los gobiernos a tomar medidas anticipadas frente al impacto desigual de la inteligencia artificial (IA), las dificultades en los mercados energéticos y el creciente endeudamiento público.
Durante una intervención en Singapur, previo a las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial que se celebrarán la próxima semana en Bangkok, Georgieva planteó la necesidad de fortalecer las políticas económicas para hacer frente a un panorama internacional cada vez más vulnerable.
El auge de la inteligencia artificial no llega a todos por igual
Uno de los principales puntos señalados por la titular del FMI fue el crecimiento asociado con la inteligencia artificial. Según explicó, los beneficios económicos de esta tecnología están concentrándose en un número limitado de países que participan directamente en sus cadenas de producción y suministro.
La expansión de la IA también está provocando un aumento en la demanda de energía y de determinados recursos estratégicos. Para Georgieva, esta situación podría ampliar las diferencias económicas entre las naciones que están mejor posicionadas para aprovechar el desarrollo tecnológico y aquellas que permanecen fuera de esas cadenas de valor.
El incremento del comercio y de las inversiones relacionadas con la IA, agregó, está favoreciendo especialmente a las economías que suministran componentes y servicios necesarios para el desarrollo de esta industria.
Energía y materias primas mantienen la presión
A las tensiones derivadas de la transformación tecnológica se suman los problemas en los mercados de energía y materias primas. Georgieva consideró que las interrupciones en el suministro de recursos estratégicos, vinculadas a los conflictos en Oriente Medio y Ucrania, podrían mantenerse hasta 2027.
El FMI observa este panorama como un posible escenario de presión energética prolongada, con consecuencias que podrían trasladarse a los precios y dificultar los esfuerzos para controlar la inflación.
La construcción de grandes infraestructuras necesarias para sostener el crecimiento de la inteligencia artificial también podría incrementar la demanda de energía y ejercer presión adicional sobre los costos.
Deuda, aranceles y gasto militar complican el panorama
La responsable del organismo internacional advirtió que las economías también deben lidiar con otros factores, entre ellos los elevados niveles de deuda pública, el aumento del gasto en defensa, los aranceles comerciales y las alteraciones en los precios de los alimentos y la energía.
Ante esta combinación de riesgos, Georgieva pidió a los gobiernos actuar antes de que las presiones se conviertan en problemas más profundos para la economía mundial.
La recomendación del FMI apunta a implementar políticas que permitan reducir las vulnerabilidades y preservar la capacidad de crecimiento de las economías frente a un escenario internacional caracterizado por mayores tensiones tecnológicas, energéticas y financieras.













